El candado

 Nací con el candado sin llave, el amuleto tortuoso que arrastro es la belleza,

 

la muerte del verbo y el signo anglicano.


Invoqué en dulces, dormí en claveles picosos como hermano traicionado, no vengado. 


Si mi carne no intentara virtualizar lo que he metaforizado, sería menos exclavo.


Pero todo eso existe en el interior del que sueña un mundo mejor, el candado.

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