Exorcismos de un todo mínimo (2018) + Comentario
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Exorcismos de un todo mínimo.
Prólogo
Y aunque cambiemos de parecer, nuestras miradas verán al futuro con mejores versiones de nosotros. Siempre existen las respuestas aleatorias a todo este cúmulo de situaciones que pasan cuando soñamos, ¿por qué vivimos atrapados entre intervalos de frustración y auto reconocimiento? Hay que quedarnos a averiguarlo porque la vida es un segundo, dos segundos, tres segundos: vivo, muero, crezco y perezco. Y si tu mirada sigue atrapada en mí, entre cejo, mis pechos, mis ojos, mis brazos, recuerda que no hay nada en un espacio si no le damos el espacio para que exista. Nuestros cuerpos, nuestros placeres nos guían, nuestra virtud ha muerto y con la virtud muere la mejor versión de mí, pero contar tragicomedias no es mi profesión, de eso se encargan tus pulmones, pues el final siempre es eterno, es un eterno punto de partida.
I-
De niño siempre me pregunté acerca de la concepción de las ideas. Hoy me cuestiono si un cuestionamiento es una idea concebida o solo son arrebatos a nuestra realidad. A lo que me refiero es que, si los que estamos aquí sentados, parados, respirando, oyendo y en el mejor de los casos escuchando, solo somos ideas transmitidas de uno en uno acerca de teorías que se volvieron leyes a partir de la experimentación, ¿somos lo que dejaron algunos? ¿Y los que mueren sin dejar nada al aire? Moriría ahora mismo y mañana todos irían a mi entierro, no sé, pero ¿si tú mueres ahora mismo irán a tu entierro? Dejemos esto al aire, como las ideas que dejo para que en 10 años me recuerden, porque en 10 años estaré muerto... O no, esperemos que no, pero tú y yo no estaremos juntos, pero en 10 años recordarás mi cara y mi voz por una simple idea que dejé al aire hoy: “eres lo más hermoso que mis ojos han visto”, “lo más hermoso que un dios puede crear”. Tu ego también se debe crear y, ¿quién diría que eso fue lo que nos mató?
Un infernal despertar de cariño inhumano hacia una gloria momentánea cuando sabíamos que terminaríamos en la tierra, el planeta tierra, sucio, banal, un lugar lleno de gente como tú y como yo que se dedica a amar y perder, ganar y odiar, un lugar donde no puedes ser visto, pero no puedes esconder nada. Esa es nuestra naturalidad: se basa en el reproche, se basa en cosas que son malas y parecen buenas o solo maniqueos, en besos que tienden a acariciar el dulce encanto y quedar dormido por siempre, quien lo diría, como una bella durmiente pero al revés. Besos al aire, les llaman suspiros, y yo solo les llamo suspiros de ahora en adelante.
II-
Mi corazón de mimbre se preguntaba qué pasaba cuando observé que corrías y corrías en el momento de vernos. Un pequeño reloj con las piezas mínimas para hacer “tic-toc”, una mecedora hecha de mezquite en donde una tía gorda se sentó y la quebró rápidamente, esa ventana pequeña del baño que da a la calle y el vapor denso sale cuando te das un baño que resana, el tiempo que hay entre una cuenta regresiva y el momento en el que sale disparado un cohete al espacio, un cohete que no llegó ni a 100 pies de altura, cae y explota. Todo esto es frágil como el momento de vernos, el momento de vernos. Ese momento llegó y tus pestañas separadas, tus ojos cafés y los lunares explotaron. Se explotaron en mi parte frontal del cerebro en donde podía granizar las ideas, donde pudo haber tormenta y rayos, pero solo ahí vi tus labios, pequeños, inhumanos, como esa cuenta regresiva tan inhumana a la cama, como esas partes del reloj que nos ve celoso. Todo eso lo puedes aplastar con solo un beso corto, largo, corto, largo; como saludo o despedida, como despedida frágil, como despedida eres, soy, somos todos, como la carne blanda que al impactar con balas o placeres puede cortarse o rayarse. A esta parte yo le llamo plenitud rosa, plenitud valiosa, plenitud engañosa porque los cuentos se acaban, se acaban por quemar en el tiempo, en ese tiempo tan frágil como todo lo mencionable, como todo, como todo. Qué hermoso tiempo de cóctel para dos, de baile y diversión; qué hermosa hendidura entre tus cachetes y mi imaginación. Qué romántica visión, ceguera, visión. Fue bueno cuanto duró, fue malo cuando acabó, fue raro cuando volvió, fue hermoso si se quedó.
Epílogo
Solo escucha ese teclado a lo lejos, de notas sinsaboras que manifiestan... ¿Qué? Así se mueve todo, bajo las yugulares prominentes siempre existirá el egoísmo, nepotismo e ínfulas de grandezas que no existen, que nos inventamos, que nos hacen sentirnos únicos, aun que el mundo entero se mueva bajo las normas únicas de auto complacencia. Seguiremos cuidándonos, seguiremos viéndonos de lejos, pensando en nuestra humanidad con una pequeña sonrisa, pensando en las mejores versiones que pudimos dar y hoy se queman, derriten, se destruyen por completo para dar paso a algo más, a la siguiente etapa de nuestra vida, donde las ideas que dejamos al aire nos recordarán por qué nuestra vida de uno contra uno resultó ser una lucha. Resultó ser una lucha de amor entre tú y yo, una versión que me encantó, palabras cálidas que no me di cuenta, que cuidaban y dolían. Te veré y odiaré y amaré, me alejaré pero estaré más cerca que cualquiera, esperando que estés ahí sentada o sentado escuchándome, pensando en qué haré cuando me levante, pensando en qué haré cuando me levante, qué haré cuando me levante.
Andrés Salazar S. - Julio 18'
Comentario 2025
Cuelgo este texto en el blog porque en mi cabeza era de las primeras cosas que recuerdo haber escrito y que me gustaron. Ahora vuelvo a él muchos años después, en donde cada vez escribo más y priorizo mi tiempo para hacerlo, en donde leo mucho más y me he nutrido de lo que escucho y leo. Sin embargo, resiste en mi escritura la tortura del amar-es. Ahora que leo este texto, encuentro cosas que no me gustan, pero al final mi recuerdo de un primer logro es bonito. Emocionado por seguir.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comentarios
Publicar un comentario